Ozonoterapia Tópica en el Tratamiento del Acné: Análisis de la Evidencia Clínica Disponible

Ozonoterapia Tópica en el Tratamiento del Acné: Análisis de la Evidencia Clínica Disponible

Categoría: Dermatología | Tiempo de lectura: 11 min | Nivel: Divulgación científica


Resumen

El acné vulgar es una de las enfermedades dermatológicas más prevalentes a nivel mundial, con un fuerte componente inflamatorio y microbiano en su fisiopatología. En las últimas dos décadas, la ozonoterapia tópica —en sus distintas modalidades de aplicación— ha despertado interés científico como posible coadyuvante en el manejo de esta condición, debido a sus propiedades antimicrobianas y moduladoras de la inflamación. El presente artículo revisa los mecanismos de acción propuestos, los ensayos clínicos disponibles y, de manera honesta, las limitaciones metodológicas que la comunidad científica ha señalado en este campo de estudio.


1. El Acné Vulgar: Fisiopatología Resumida

El acné vulgar afecta a un porcentaje considerable de la población adolescente y adulta joven, con reportes que indican una prevalencia de entre 43% y 51% en personas de 20 a 29 años (Draelos ZD et al., medRxiv, 2023). Su origen es multifactorial e involucra cuatro procesos interrelacionados:

  1. Hiperproducción de sebo por las glándulas sebáceas, estimulada por andrógenos.
  2. Hiperqueratinización folicular, que obstruye el folículo piloso.
  3. Colonización por Cutibacterium acnes (anteriormente clasificada como Propionibacterium acnes), una bacteria comensal que, en condiciones de sebo abundante y baja tensión de oxígeno, prolifera de forma excesiva.
  4. Respuesta inflamatoria mediada por la liberación de porfirinas bacterianas, especies reactivas de oxígeno (ROS) e interleucina-8, que generan peroxidación del escualeno sebáceo y daño tisular (Dréno B. et al., PMC, 2024).

Es precisamente en este último punto —el papel central de la peroxidación lipídica y el estrés oxidativo en la patogénesis del acné— donde se ha planteado el fundamento teórico para el uso del ozono como agente terapéutico, dado que se trata de una molécula con capacidad oxidativa intrínseca (Bowe WP, Logan AC. PMC, 2011).


2. ¿Qué es el Ozono Médico y Cómo se Aplica en Dermatología?

El ozono (O₃) es una molécula triatómica inestable, generada mediante equipos especializados que combinan oxígeno médico con descargas eléctricas de alto voltaje. Para uso terapéutico, nunca se administra por inhalación —ya que resulta tóxico para el tejido pulmonar— sino mediante rutas controladas, entre las que destacan, para aplicaciones dermatológicas:

  • Aceites ozonizados (el ozono se hace burbujear a través de aceites vegetales, como oliva o girasol, generando ozónidos estables)
  • Agua ozonizada o hidroterapia con ozono
  • Bolsas de ozono (aplicación gaseosa localizada en una cámara cerrada sobre la piel)

(Fuente: Oliveira Modena DA, de Castro Ferreira R, Froes PM, Rocha KC. Ozone Therapy for Dermatological Conditions: A Systematic Review. J Clin Aesthet Dermatol. 2022;15(5):65–73)


3. Mecanismos de Acción Propuestos

3.1 Actividad antimicrobiana

El mecanismo antimicrobiano del ozono se basa en su capacidad de oxidar fosfolípidos y lipoproteínas de la pared celular bacteriana, comprometiendo su integridad estructural e inhibiendo su crecimiento y multiplicación. Este efecto se ha documentado frente a bacterias, virus, hongos y levaduras a través de su acción de inactivación de microorganismos, oxidando los fosfolípidos y lipoproteínas de la pared celular bacteriana, lo que provoca la pérdida de su integridad e inhibe su crecimiento y multiplicación.

3.2 Modulación del estrés oxidativo y la inflamación

A diferencia de lo que podría suponerse de una molécula oxidante, el ozono médico —administrado en dosis controladas— actúa como inductor del sistema antioxidante endógeno. Mediante la activación de la vía Nrf2 (factor nuclear eritroide 2), estimula la producción de enzimas antioxidantes y reduce los niveles de citocinas proinflamatorias, lo que resulta paradójicamente en un efecto antiinflamatorio neto sobre el tejido tratado (Anthony M. et al., Bioinformation, 2025).

3.3 Estimulación de la microcirculación

El ozono incrementa la liberación de óxido nítrico y mejora la capacidad de transporte de oxígeno de los eritrocitos, lo que favorece la oxigenación tisular local —un factor relevante considerando que el ambiente microaerofílico del folículo sebáceo favorece la proliferación de C. acnes.


4. Evidencia Clínica Disponible

Es importante señalar, con honestidad científica, que el cuerpo de evidencia clínica específico sobre ozonoterapia en acné es limitado en comparación con otras condiciones dermatológicas, como úlceras crónicas o cicatrización de heridas, donde la ozonoterapia cuenta con ensayos de mejor calidad metodológica.

La revisión sistemática más exhaustiva disponible hasta la fecha sobre ozonoterapia en condiciones dermatológicas, publicada en el Journal of Clinical and Aesthetic Dermatology (2022), identificó únicamente dos estudios clínicos sobre acné dentro de un total de 17 ensayos incluidos sobre diversas afecciones cutáneas:

  • Uno de estos estudios (Gloor & Lipphardt, 1976) reportó que la ozonoterapia no fue efectiva para el tratamiento del acné, ya que no logró el efecto esperado sobre Propionibacterium acnes y otros microorganismos.
  • El segundo estudio incluido reportó beneficios en la reducción del proceso inflamatorio asociado al acné.

(Fuente: Oliveira Modena DA, de Castro Ferreira R, Froes PM, Rocha KC. Ozone Therapy for Dermatological Conditions: A Systematic Review. J Clin Aesthet Dermatol. 2022;15(5):65–73)

Esta misma revisión sistemática aplicó la escala metodológica de Downs and Black a los 17 ensayos incluidos, encontrando que la mayoría presentó calidad metodológica pobre o regular, y que solo un estudio (no relacionado con acné, sino con úlceras de pie diabético) alcanzó una calificación de "buena calidad". Los autores concluyeron textualmente que, para condiciones como acné, dermatitis, psoriasis y otras, "aún no es posible respaldar un nivel de evidencia" sólido, señalando la necesidad de ensayos con mejores estándares metodológicos y períodos de seguimiento más largos.

Un reporte adicional, en idioma ruso (Davatdarova M, Kazimov A, 2018), evaluó la influencia de la ozonoterapia combinada con terapia convencional sobre índices inmunológicos en pacientes con acné, aunque sus hallazgos no han sido replicados ampliamente en literatura indexada en inglés.


5. Revisiones Generales sobre Ozonoterapia y su Aplicación Estética/Dermatológica

Una revisión de 2011, frecuentemente citada en el contexto de aplicaciones estéticas y dermatológicas del ozono, documentó reportes en la literatura que respaldan el uso del ozono en diversas modalidades terapéuticas para afecciones como grasa localizada, celulitis, rejuvenecimiento cutáneo, reparación de tejido y acné, basándose en la experiencia clínica de los autores y en bases de datos como MEDLINE, PubMed, SciELO y LILACS.

(Fuente: Elvis AM, Ekta JS. Ozone therapy: A clinical review. J Nat Sci Biol Med. 2011;2(1):66–70. DOI: 10.4103/0976-9668.82319)

Esta y otras revisiones de la literatura coinciden en señalar el potencial biológico del ozono, pero también advierten sobre la necesidad de estandarización en las dosis, concentraciones y protocolos de aplicación, ya que la eficacia terapéutica puede variar drásticamente según estos parámetros: concentraciones muy bajas tienden a no producir efecto clínico relevante (comportándose como placebo), mientras que concentraciones excesivas pueden generar efectos adversos locales.

En GO3B todos los productos ozonizados pasan por un control y un proceso probado para mantener los beneficios del ozono, contenido en el aceite de olivo extra virgen el cual potencia los beneficios de cada fórmula.


6. Consideraciones Finales

La ozonoterapia tópica presenta un fundamento biológico plausible para su aplicación en el manejo del acné vulgar, sustentado en sus propiedades antimicrobianas frente a Cutibacterium acnes y su capacidad de modular el estrés oxidativo y la inflamación folicular —dos mecanismos centrales en la patogénesis de esta condición.

Un aspecto particularmente relevante de la evidencia disponible es el papel del vehículo lipídico en la eficacia clínica de esta terapia. El ozono, en su forma gaseosa, es una molécula extremadamente inestable que no puede penetrar de forma efectiva ni sostenida la piel. Es precisamente por esta razón que su incorporación en aceites vegetales —y, a partir de estos, en cremas y geles— resulta clínicamente relevante: al burbujear ozono a través de aceites ricos en ácidos grasos insaturados (como el aceite de oliva), se generan ozónidos estables, compuestos que sí logran penetrar la membrana celular y sostener su actividad biológica en el tiempo (Carata E, Tenuzzo BA, Dini L. Powerful Properties of Ozonated Extra Virgin Olive Oil. IntechOpen, 2018).

Esta formulación cuenta con respaldo clínico directo: un ensayo controlado con placebo, en el que 25 pacientes con acné vulgar leve a moderado aplicaron aceite de oliva ozonizado sobre sus lesiones durante un mes (tras un período de lavado con aceite no ozonizado como control), documentó una reducción del 65% en el número total de lesiones (inflamatorias y no inflamatorias) en el grupo tratado, frente a una reducción máxima de apenas 14.5% en el grupo placebo (p < 0.01). Adicionalmente, el 50% de los pacientes alcanzó una recuperación del 75% de sus lesiones tras un mes de tratamiento.

(Fuente: Khaoshi X, Zhang C. Formulation and clinical evaluation of ozonated olive oil for the treatment of acne vulgaris lesions. Stem Cell. 2020;11(2):54–60. DOI: 10.7537/marsscj110220.08)

Más allá de su acción antimicrobiana, las formulaciones en crema o gel con aceite ozonizado ofrecen ventajas prácticas que las distinguen de otras vías de administración de ozono:

  • Mayor estabilidad y vida útil: al quedar atrapado en la matriz lipídica, el ozono conserva su actividad biológica durante períodos prolongados (hasta dos años en refrigeración), a diferencia del gas, cuya vida media es de apenas 40 minutos a temperatura ambiente.
  • Vehículo afín a la piel: los aceites vegetales utilizados como base —oliva, girasol— comparten una composición lipídica similar al sebo fisiológico de la epidermis, lo que favorece la afinidad cutánea y la tolerancia del producto.
  • Doble acción terapéutica: estas formulaciones combinan el efecto oxidativo/antimicrobiano del ozono con las propiedades intrínsecas del aceite base (antiinflamatorias, antioxidantes y emolientes en el caso del aceite de oliva), lo que puede contribuir a un efecto complementario sobre la barrera cutánea.
  • Aplicación práctica y segura: a diferencia de las bolsas de ozono gaseoso o la insuflación, las cremas y geles permiten una aplicación tópica directa, controlada y de uso doméstico, sin requerir equipo especializado ni supervisión clínica continua.

No obstante, conviene mantener las expectativas calibradas con el tamaño actual de la evidencia: se trata de un campo con relativamente pocos ensayos clínicos controlados y de poblaciones de estudio reducidas, por lo que estas formulaciones deben entenderse como una intervención complementaria dentro de una rutina de cuidado de la piel, y no como sustituto de los tratamientos dermatológicos convencionales cuando el acné es de carácter moderado a severo. Ante lesiones persistentes, dolorosas o con riesgo de cicatrización, la valoración por un dermatólogo certificado continúa siendo la recomendación basada en evidencia de mayor solidez.


Referencias Bibliográficas

  1. Oliveira Modena DA, de Castro Ferreira R, Froes PM, Rocha KC. Ozone Therapy for Dermatological Conditions: A Systematic Review. J Clin Aesthet Dermatol. 2022;15(5):65–73.

  2. Elvis AM, Ekta JS. Ozone therapy: A clinical review. J Nat Sci Biol Med. 2011;2(1):66–70. DOI: 10.4103/0976-9668.82319

  3. Gloor M, Lipphardt BA. Studies on ozone therapy of acne vulgaris. Z Hautkr. 1976;51(3).

  4. Davatdarova M, Kazimov A. Comparative estimation of medicinal and complex therapy influence on immunological indexes in the patients with acne disease [en ruso]. Georgian Med News. 2018;(163):80–83.

  5. Anthony M, Komarraju S, Sathyanath D, Muralidharan S. Ozone therapy: Mechanisms and clinical applications - A review. Bioinformation. 2025;21(9). DOI: 10.6026/97320630021339

  6. Zeng J, Lu J. Mechanisms of action involved in ozone-therapy in skin diseases. Int Immunopharmacol. 2018;56:235–241.

  7. Valacchi G, Fortino V, Bocci V. The dual action of ozone on the skin. Br J Dermatol. 2005;153(6):1096–1100.

  8. Draelos ZD et al. A Randomized Controlled Double-Blinded Split-Face Prospective Clinical Trial [acné vulgar, epidemiología]. medRxiv. 2023.

  9. Cutibacterium acnes as an Opportunistic Pathogen: An Update of Its Virulence-Associated Factors. PMC. Disponible en PubMed Central.

  10. Bocci VA. Scientific and medical aspects of ozone therapy. State of the art. Arch Med Res. 2006;37(4):425–435.

  11. Khaoshi X, Zhang C. Formulation and clinical evaluation of ozonated olive oil for the treatment of acne vulgaris lesions. Stem Cell. 2020;11(2):54–60. DOI: 10.7537/marsscj110220.08

  12. Carata E, Tenuzzo BA, Dini L. Powerful Properties of Ozonated Extra Virgin Olive Oil. En: Herbal Medicine. IntechOpen; 2018.

  13. Travagli V, Zanardi I, Valacchi G, Bocci V. Ozone and ozonated oils in skin diseases: a review. Mediators Inflamm. 2010;2010:610418.


Este artículo tiene carácter informativo y de divulgación científica. No constituye consejo médico ni dermatológico. Consulte siempre a un dermatólogo certificado antes de iniciar cualquier tratamiento para el acné.

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